Opinión

Hamburguesas, dumplings o tacos

DESDE LA BARRERA

Por  Eduardo del Río

Somos testigos del inicio de una guerra comercial cuyas consecuencias a nivel global nadie puede prever. La reciente decisión de Estados Unidos de imponer aranceles a productos chinos valorados en 300 mil millones de dólares y la respuesta de Pekín en el mismo sentido abre la puerta a una de las mayores disputas que entre dos potencias se haya registrado en los últimos tiempos.

La crisis que se avecina por este enfrentamiento comercial es para el mundo un grave riesgo. Sin embargo, para México representa, en el corto plazo, una oportunidad para atraer aquellas inversiones para las cuales el mercado chino dejará de ser atractivo.

En los primeros seis meses de este año se han dado ya las primeras señales de un México receptor de capitales producto de la disputa entre Washington y Pekín. De acuerdo con información de la Secretaría de Economía, en el primer semestre de este año, nuestro país captó 18,102 millones de dólares en términos de inversión extranjera directa. Si se compara con el mismo periodo de 2018, cuando se registraron 17,842 millones de dólares, el incremento resulta ser de 1.5 por ciento.

Se trata, sin duda, de una buena noticia si se toma en cuenta el complejo entorno global, el desequilibrio provocado por esta disputa y la incertidumbre que aún priva en torno a México en los mercados internacionales.

Otra señal que va en el mismo sentido es el anuncio del Departamento de Comercio de Estados Unidos, a través de la Oficina del Censo, sobre el comercio de mercancías (la suma de exportaciones e importaciones) en esa nación. Resultamos ser en este primer semestre su principal socio comercial, después de Canadá y China

De acuerdo con la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), la confrontación entre estas dos potencias generará una disminución en sus intercambios bilaterales y estos serán reemplazados por otras naciones.

Del monto total del valor de los productos chinos que serán sujetos a aranceles por Estados Unidos, el 82 por ciento podría irse a otras regiones. Entre los más beneficiados, de acuerdo con esta agencia de Naciones Unidas, se encuentran Canadá, México y algunas naciones europeas. 

La oportunidad que se nos presenta pocas veces podrá repetirse. Mucho menos si se toman en cuenta las consecuencias que a mediano y largo plazo tendrá este enfrentamiento que han entablado las dos potencias en búsqueda de la supremacía a nivel mundial.

Si la comparación fuera en términos gastronómicos, ante la opción de una buena hamburguesa estadounidense, un dumpling chino o un variado taco mexicano, esta última opción parecería la más apetitosa para los expertos en materia de comercio exterior (y culinarios también).

Segundo tercio. Hoy, más que nunca, la ratificación del T-MEC por parte de Estados Unidos es fundamental para México, una eventualidad que cada vez se antoja más difícil por el contexto preelectoral en la Unión Americana.

Tercer tercio. Chihuahua tiene un gobernador que busca distraer la atención de una opinión pública que cada día cuestiona más su administración. Con más de 1,500 asesinatos en lo que va del año y un promedio de ocho homicidios dolosos al día, Javier Corral pretende abrir debates innecesarios, como la prohibición de las corridas de toros y peleas de gallos. Como si ese estado no tuviera graves problemas que resolver.